Discurso de Kingsley Ofer-Nkansah, Unión General de Trabajadores
de TUC
Yo entiendo este seminario como parte del trabajo preparatorio
hacia la Conferencia Bananera, tal como ya fue el caso del seminario
que tuvo lugar en Costa Rica. Naturalmente, no fue posible encontrar
la respuesta adecuada para cada pregunta. Si fuera así, no nos
haría falta organizar una segunda conferencia en el mes de Mayo.
Todavía hay muchas controversias, pero no son tan difíciles de
resolver. Esos problemas forman parte de la vida.
Tal como lo han dicho muy claramente los sindicalistas, necesitamos
el diálogo continuo con nuestros hermanos y hermanas del Sur.
Como yo también soy un representante del Sur, no sirve de mucho
que sea yo el que lo repita tantas veces.
Susan Shanrock, del instituto de investigación hizo una presentación
más bien científica, que casi no tenía nada que ver con los aspectos
sociales, económicos y políticos del tema. Llama mucho la atención
el hecho de que toda la investigación científica se realice en
Francia. El 90% de sus colaboradores están ahí. Su trabajo me
gusta mucho. Me doy cuenta de que ustedes realizan muchos esfuerzos
para resolver los problemas del Sur y para mejorar las relaciones
Norte-Sur, y no solamente en el aspecto comercial.
El tema del banano abarca muchos otros aspectos de la vida económica
y social. Doris expresó muy claramente esta idea, cuando estaba
hablando de nuestra realidad y de nuestros sentimientos. Su discurso
fue muy conmovedor.
Al final de estos días resulta que acerca de muchos temas, hay
un consenso amplio entre nosotros, los pocos representantes del
Sur y vosotros, los muchos representantes del Norte. Será preciso
intensificar la colaboración en estos temas hasta la conferencia
de mayo. Porque si vamos a la conferencia de Bruselas sin preparación
previa, sin ponernos de cauerdo sobre nuestros objetivos más importantes,
perderémos mucho tiempo con cuestiones poco concretas. Debemos
identificar antes cuales son los asuntos más urgentes, mediante
los que se puede conseguir un verdadero progreso para la humanidad.
Y no solamente se trata de bananos, sino de la sociedad, del medio
ambiente y, como Alistair nunca deja de repetir, de asuntos económicos.
Estos aspectos, los debemos compaginar con las posibilidades que
nos brinda el marco político-legal, que Claire nos presentó hoy
por la mañana.
Aparentemente, existen varios niveles de lucha. El marco sindical
está definido sin ambigüedad alguna y en Europa, está respaldado
por un desarrollo histórico, que se realizó en el transcurso de
casi dos siglos, mucho antes de ser adaptado en el Sur. La red
de ONGs que existe hoy en día, es igualmente el resultado de un
desarrollo muy largo, en que paulatinamente, se comprometieron
más y más compañías y organizaciones.
Por nuestra parte, hemos conocido el colonialismo y la dependencia
del Norte que supone. A causa del colonialismo, hay muchas complicaciones
para el comercio de bananos que no existen para el cacao, el café
o el té. Y no es la culpa de la gente del Sur. Es a causa de las
relaciones comerciales que se establecen sobre una materia prima.
La realidad de estas relaciones nos enseña que existen muchos
desafíos más, en todos los ámbitos de nuestra vida, incluso en
el caso de la biotecnológía.
Para finalizar, quisiera decir que los sindicatos y personas del
Sur interpretan el Comercio Justo como una ocasión muy prometedora
en muchos sentidos. Deberíamos aprovecharla para fortalecer todas
las instituciones que se dedican al fomento del progreso, tanto
en el Norte como en el Sur. Luego, deberémos ir más lejos todavía,
para ver cómo el marco político legal se puede aplicar en la UE
y en la OMC, y evaluar hasta dónde podemos llegar. Muchas gracias.