Discurso de Doris Calvo
Buenas tardes, es muy poquito cinco minutos para hablar de años
y años de lucha y sufrimiento en el sector bananero.
A lo largo de la historia las mujeres hemos sido pioneras en la
agricultura. Y las bananeras no fueron una excepción. Cuando empezamos
el trabajo en las bananeras era una labor nueva, concebida como
una forma de conseguir un poco más de ingresos para nuestros hogares.
Pero no sabíamos que este trabajo pudiera traernos tantos problemas
de salud. Y hablo de salud, porque aquí se ha hablado mucho de
comercio, de etiquetado ... pero no se ha mencionado la salud,
y para tener una producción sostenible debemos tener trabajadores
saludables.
Para mi los agroquímicos son un problema muy grande que sufrimos
nosotras, nuestros hombres y, lo peor, nuestros hijos.
No entiendo de cuestiones técnicas, ni tampoco traigo fotos o
diapositivas, pero si les traigo un mensaje claro a cerca de la
situación de las mujeres trabajadoras bananeras que son las que
producen, las que luchan día a día para que esta fruta tan bonita
llegue a todos ustedes.
Nosotras no sabemos lo que es realmente un banano justo; para
poder tener un banano justo y una producción sostenible debemos
conseguir primero solucionar algunos punto como la libre organización
sindical, los salarios, que son insuficientes para las muchas
cargas sociales que tenemos, los horarios extenuantes -12 horas
en las plantas empacadoras, rodeadas de agroquímicos. ¿Es esto
una producción sostenible?
Estoy contenta de haber sido invitada para poder expresar el sentimiento
de las mujeres trabajadoras. Si consiguiéramos al menos reducir
en parte los químicos -sabemos que es imposible eliminarlos del
todo porque la tierra está muy dañada-, si nos dejaran organizarnos
libremente, podríamos luchar como lo estamos haciendo ahora.
Yo podría hablar de mi país, Costa Rica, donde se supone que hay
una democracia, pero donde no se respeta la libertad sindical.
El mes pasado participé en una campaña por la libertad sindical
de los trabajadores de mi país. Fue muy duro y cansado, pero cuando
yo sentía que ya no podía más, pensaba en todos los trabajadores
y trabajadoras y en nuestros niños que estaban esperando recibir
una voz de esperanza.
Hoy me siendo tranquila, más no satisfecha, porque logramos este
macroacuerdo. Esto es un logro tras del cual hay muchos esfuerzos.
¿Dónde está la justicia social? Es esto comercio justo, cuando
vemos día a día como nos roban nuestros bosques primarios y nos
están dejando sin nada. ¿Es esto ecología, es esto producción
sostenible?
No quiero que se malinterpreten mis palabras ni tampoco herir
a nadie, sólo quiero expresar lo que siento como mujer bananera.
Me duele ver como después de 40 años de trabajo los hombres están
viejos y no les dan trabajo. Pero ellos no nacieron viejos, allí
se hicieron viejos. Y ¿quién les va a dar una pensión para después?
¿Qué haremos con ellos cuando estén viejos y enfermos? ¿Es esto
producción sostenible y comercio justo? Tengo esperanza en el
congreso de mayo porque habrá mucha gente que como ustedes nos
entiende y podrán escuchar nuestra voz?
Sé que esta fruta es esencial para la humanidad, pero por una
fruta no arruinemos el mundo.Quiero darles la gracias de nuevo
y decirles que como mujer trabajadora estoy abierta a cualquier
pregunta que deseen formular sobre el trabajo de una mujer en
esas plantaciones bananeras.
Gracias.