Comercio Alternativo - Pionero en el mercado no abarcado por la
oferta
Rudi Pfeifer, BanaFair
BanaFair se entiende como una organización no gubernamental para
el desarrollo político que trabaja sobre todo en tres campos:
Hacemos una intensiva labor de formación y de relaciones pblicas,
inclusive el Lobbying de las condiciones de producción y comercialización
de las bananas. Financiamos proyectos y planes de organizaciones
asociadas de países productores de bananas, que tienen como fin
un cambio en los campos social, ecológico y poltico en el sentido
de un amplio desarrollo sostenible y ofrecemos a los consumidores
y consumidoras interesados, en cooperación con pequeños productores,
una alternativa de productos mediante el Fair Trade
En los últimos años Fair Trade se ha establecido como un modelo
interesante para un procedimiento duradero de consumo. Sobre todo
en los países del norte de Europa está siendo favorecido por relevantes
grupos sociales y políticos y cuenta con gran aceptancia entre
los conumidores y consumidoras, por lo menos a tenor de las diversas
encuestas. El grado de notoriedad de las siglas de Fair Trade
es extraordinariamente alto en algunos países; supera con mucho
a las cifras de transacciones reales con productos de Fair Trade.
La expresión ãmercado no abarcado por la oferta sigue siendo completamente
adecuada.
Al contrario que en el bio-sector, donde no sólo existen las reglas
de la Federación Internacional IFOAM, sino que por ejemplo también
existe un reglamento obligatorio de la UE, sigue sin haber una
definición clara de lo que significa comercio justo (Fair Trade).
Sin embargo se pueden trazar dos grandes líneas.:
Por un lado el sector tradicional del comercio alternativo,
gran movimiento en muchos países sobre todo del norte de Europa,
que está impregnado del compromiso idealista de cientos de miles
de personas. La venta se realiza sobre todo a travès de las llamadas
tiendas del Tercer (o Primer ) Mundo, de grupos de solidaridad
y de comunidades eclesiásticas y va acompañada de una labor de
concienciación en referencia al consumo.
Por otro lado el intento de ofrecer productos de Fair Trade en
estructuras estrictamente comerciales, es decir, en los supermercados,
para de esta forma llegar a un nmero mayor de consumidores. Para
ello está la concepción de las organizaciones del sello Fair Trade
(FLO).
Pero al respecto hay enseguida otro discurso, por lo que no quiero
profundizar más ahora. Quede sólo dicho que BanaFair sigue apoyando
el concepto del etiquetado aunque en otras cuestiones de la concreta
realización seamos de una opinión totalmente distinta y compartamos
las críticas justificadas de muchas organizaciones del sur. Inclumos
nuestro trabajo dentro del campo del comercio alternativo, cuya
vinculación a la labor política de solidaridad es la raíz de nuestra
organización.
BanaFair es una organización relativamente pequeña en el campo
del comercio alternativo. Somos 8 trabajadores para los tres campos
de trabajo citados. Gestionamos alrededor de 700 cajas de bananas
a la semana exclusivamente en el espectro alternativo, es decir,
en tiendas del Tercer Mundo, asociaciones de consumidores, comunidades
eclesiásticas, etc. Hasta 1993 nuestras bananas provenían de Nicaragua
- en este sentido la palabra pioneros es totalmente adecuada,
ya que fuimos, junto con Oxfam Wereldwinkels en Bélgica y gebana
en Suiza, los primeros que se aventuraron en el comercio justo
con bananas. Desde 1994 importamos de un grupo de productores
privados de Costa Rica. Esta colaboración va a terminar dentro
de poco, ya que no vemos más perspectivas para la realización
de conceptos en común. Dentro de pocas semanas comercializaremos
bananas de las asociaciones de pequeños agricultores UROCAL de
Ecuador y WINFA del Caribe. Además esperamos el primer suministro
de prueba de bananas orgánicas de pequeños agricultores de la
región de Talamanca en Costa Rica. Estas nuevas relaciones son
para nosotros un desafío para redescubrir y ampliar las fronteras
de nuestro mercado.
Durante nuestro trabajo hemos desarrollado cinco principios para
el comercio alternativo de bananas, que seguidamente quiero bosquejar:
1. Estándares social y ecológico mínimos en la producción.
Éste es con seguridad el mayor punto de acuerdo con las organizaciones
del Fair Trade. Dentro de EUROBAN nosotros mismos hemos colaborado
en el desarrollo de criterios que son ahora la base para FLO.
Sin embargo permítanse dos observaciones:
- Los criterios no son un tipo de 10 mandamientos que, grabados
en piedra, permanecen válidos para la eternidad. Los criterios
son siempre una expresión del estado de la discusión sobre cuestiones
sociales, ecológicas, económicas y políticas allí donde aquéllos
se desarrollan, es decir, en el Norte. Solo en casos ideales son
idénticos a los proyectos de desarrollo de aquellos del Sur que
han de ser favorecidos por el comercio justo. Las reivindicaciones
están sujetas a los procesos de cambio de los criterios y esto
se demuestra en el trabajo concreto de BanaFair:
Al principio de nuestro trabajo en 1986 con el comercio de bananas
nicaragüenses producidas de forma alternativa, los criterios ecológicos
carecían prácticamente de importancia. Entonces se trataba de
otros puntos centrales: la lucha por la supervivencia económica
del pais, la seguridad laboral para trabajadores y trabajadoras,
el aseguramiento de su cogestión, posibilidades de diversificación
y el aseguramiento de los alimentos básicos. Hoy en dia es impensable
un banano justo o alternativa que no lleve consigo un componente
ecológico. Como una producción biológica controlada en el sector
de las bananas será sólo posible en casos aislados, se debe aspirar
a una drástica reducción del uso de pesticidas.
- Es un principio del comercio alternativo que los criterios no
sólo se definan para la producción, sino que también la totalidad
de la cadena comercial se someta a pretensiones éticas. Reivindicaciones
de organización democrática, cogestión, orientación hacia el bien
de la comunidad, la no privatización de las ganancias, etc, son
válidas también para las empresas del comercio alternativo.
2. Producción y comercialización independientes de los consorcios
Eduardo Galeano habla de la bananización de América Central y
se refiere con ello a degradación de una región entera bajo la
expresión Repúblicas Bananeras: el prevalecimiento total de
las estructuras económicas y políticas en interés de los consorcios
transnacionales. Integración vertical y Externalización de
los costos son las palabras mágicas para el éxito de algunas
multinacionales que han monopolizado ampliamente la producción
y la comercialización. Sólo una parte insignificante de lo que
nos cuestan las bananas en los comercios llega a los países productores.
El precio de las bananas baratas lo pagan los trabajadores y trabajadoras
en las plantaciones, con sueldos bajos, condiciones de trabajo
peligrosas para la salud y la contaminación del medio ambiente.
Yo estoy convencido de que a los consorcios transnacionales de
bananas no se les puede abordar con la filosofía del Fair Trade.
Aquí entran otros instrumentos en cuestión: el apoyo a las luchas
de los sindicatos para el respeto de sus derechos, como ya se
expuso en las convenciones centrales de la ILO (OMT- Organización
Mundial del Trabajo), el establecimiento de otros instrumentos
de mando político-comerciales, como em la forma de autocompromisos
voluntarios (códigos de conducta) y claúsulas sociales y económicas
internacionales de carácter obligatorio.
Fair Trade es una oferta a pequeños y medianos productores nacionales
que producen de forma social y ecológica y quieren mantenerse
ante el poder de las multinacionales. Fair Trade con bananas de
las multinacionales es para mí algo impensable. Por supuesto es
ésta una postura ideológica, pero no por ello falsa.
3. Precio mínimo estable que cubra los costes de producción y
colaboración a largo plazo.
Para los productores es éste, con seguridad, uno de los puntos
más decisivos, pero para una organización de comercio alternativo
es uno de los puntos ms difíciles: Qué es un precio justo? Los
precios FOB existentes para algunos países nos dan aquí sólo un
punto de partida. Al fin y al cabo reflejan sólo las condiciones
de producción dominantes, cuyos negativos efectos ya conocemos
todos. Un precio justo debe ser calculado desde abajo: tiene que
cubrir los costes de producción reales, una remuneración razonable
y garantizar el aseguramiento social de los empleados, posibilitar
una ecologización de la producción y ofrecer espacio para otras
labores conjuntas (organización, medidas de cualificación, etc).
Estamos seguros de que el mejor precio para los productores sujetos
a criterios firmes se tiene que reflejar en el precio de venta
al público. El consumidor tiene que pagar por el valor ético.
Fair Trade no lo ofrece gratis a ninguno de los participantes
en el comercio.
4. Precio adicional para la financiación de proyectos
Esto toca de nuevo el tema de nuestro mercado: el Fair Trade tiene
también sus fronteras, sea como comercio alternativo en las tiendas
del Tercer Mundo, sea con sus siglas en el supermercado. Junto
a estas limitaciones del mercado, que limitan la entrada en el
Fair Trade a los productores, ocurre a menudo que los grupos de
productores empiezan a disfrutar de las ventajas del Fair Trade
más por casualidad que gracias a una estrategia de trato igual
comprensible de forma objetiva. Además un precio adicional pagado
a un productor no garantiza que el trabajador empleado obtenga
algo de él.
La problemática de las bananas ha de entenderse como un problema
estructural que sólo puede ser solucionado con la cooperación
de muy variadas iniciativas. Pensemos en el ejemplo de Costa Rica:
allí los problemas principales en el sector bananero son la desestimación
de los derechos de los trabajadores y los devastadores daños ecológicos
que la industria agroindustrial de las bananas provoca (véase
el estudio del foro Emas: bananos para el mundo - los daños para
Costa Rica, 1997). Fair Trade con la finca Baltimore, como BanaFair
ha practicado, o con Coopetrabasur, como hace ahora Agrofair,
cambian poco en la cuestión.
Aquí se hace patente una de las características centrales del
trabajo de BanaFair: el objetivo no es el exclusivo favorecimiento
de un grupo de productores escogidos, sino un cambio duradero
a largo plazo en la industria de las bananas, para cuya realización
han de colaborar muchas partes. En consecuencia el precio adicional
se ofrece también para proyectos de organizaciones en cada campo
de producción: para el trabajo de iniciativas sociales, grupos
ecologistas, organizaciones de mujeres, grupos eclesiásticos,
y sobre todo para apoyar a los sindicatos.
Por citar algunos ejemplos: BanaFair ha llevado (junto con nuestra
organización hermana gebana de Suiza) más de medio millión de
marcos para diversos proyectos sociales a la región bananera de
Nicaragua entre 1986 y 1993 y ha apoyado el trabajo del sindicato
ATC; desde 1994 ha preparado casi tantos proyectos en Costa Rica,
sobre todo para un fondo de pequeños proyectos de una organización
no gubernamental, así como para el trabajo de los sindicatos,
es decir, para la coordinadora de sindicatos bananeros. Del mismo
modo se pudieron ofrecer financiaciones para proyectos sindicales
en Colombia y Honduras. Los medios para ello han salido hasta
ahora exclusivamente del recargo en las bananas alternativas tramitadas
por nosotros y por gebana de Suiza. También en nuestro mercado
se pueden hacer funcionar cosas.
5. Labor de formación y de relaciones públicas que acompaña al
comercio
BanaFair trabaja de forma ejemplar. El comercio alternativo está
incluído en un trabajo cualificado de información para el desarrollo
político que debe acentuar el conocimiento de los consumidores
y consumidoras en lo referente a la producción y comercialización
de bananas. Nuestra labor es despertar el interés de los consumidores
por preguntas que si no no se plantean nunca. Lo importante es
que las bananas sean amarillas, curvas y baratas. Se trata también
de analizar los modelos corrientes de consumo y, por ejemplo,
trasladar el concepto de calidad: de la expectativa de un banano
perfecto en su aspecto a una fruta en la que desde fuera se puedan
apreciar los valores internos de una producción ecológica y
social. El trabajo así orientado llega naturalmente a menos personas
que un marketing orientado exclusivamente al éxito económico.
También de esta manera se define nuestro mercado.
El comercio alternativo tiene por tanto para nosotros un decidido
componente político. Entretanto las campaas de bananas iniciadas
junto con BanaFair y los conflictos con el reglamento para bananas
de la UE representan puntos esenciales del trabajo.
La vinculación del comercio alternativo acompañado de la labor
concienciadora en la sociedad y el trabajo de proyectos de desarrollo
político sobre el terreno es la genuína base conceptual de BanaFair.
También el comportamiento cotidiano, como la compra de bananas,
ha de entenderse como un comportamiento político. Seguramente
nosotros no hemos introducido esta dimensión en el Fair Trade,
pero nos agarramos a ella con tenacidad.
El que la banana, el fruto del Paraíso, no viene precisamente
del Paraíso es un conocimiento muy profano pero muy importante.
Hasta conseguir un comercio de bananas duradero nos queda a todos
an mucho trabajo. En el mejor sentido de la palabra se trata
de procesos de desarrollo en los que una cooperación solidaria
tiene por objeto un cambio a largo plazo. El milagro de que pase
algo bueno en cuanto uno muerda un banano fair tampoco ha de
seguir siendo esperado.
Sin embargo, el Fair Trade y el comercio alternativo, entendidos
como una asociación de consumidores críticos con organizaciones
de trabajadores y trabajadoras en el sector de la banana y pequeños
productores, es un intento que merece la pena para mejorar las
condiciones en lo referente a la justicia.